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Descripción del proyecto Life
Es un proyecto





La UPCT 'pinta' de verde la Sierra Minera

Santa Antonieta y El Gorguel recuperan la vegetación tras la aplicación de lodos del mármol y purín de cerdo, y la plantación de especies tolerantes a metales pesados.


El color verde comienza a ganar terreno en el paisaje de la Sierra Minera de Cartagena-La Unión. El Grupo de Gestión, Aprovechamiento y Recuperación de Suelos y Agua de la Escuela de Agrónomos de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) participa en el proyecto Life+ Mipolare para rehabilitar los paisajes mineros contaminados de la Región de Murcia, a través de la aplicación de enmiendas a base de residuos industriales y ganaderos, una iniciativa que lidera el Gobierno regional y en la que también colaboran el Centro Tecnológico del Mármol y la empresa Portmán Golf.


Este trabajo de investigación, que se puso en marcha en septiembre de 2010 y finalizará en junio del año que viene, pretende buscar una alternativa sostenible para recuperar depósitos mineros de la Región y, en concreto, los espacios contaminados de Santa Antonieta y El Gorguel, que han pasado de contar con un paisaje totalmente desnudo, a presentar en la actualidad una cobertura vegetal con más de 10 especies de plantas e incluso a albergar fauna, fundamentalmente insectos.


Expertos de la Politécnica desarrollan una alternativa sostenible para rehabilitar los depósitos de estériles de la Región; en 4 años, la vegetación ha vuelto a cubrirlos


Las zonas mineras abandonadas presentan graves problemas medioambientales (atmosféricos, paisajísticos, hidrológicos,…), puesto que concentran elementos tóxicos que impiden el desarrollo de la vegetación, además de alterar el hábitat de muchas especies animales. Los residuos de roca y estériles mineros, es decir, la parte del subsuelo que no contiene el material explotable, están constituidos por sulfuros de hierro, zinc y plomo, más conocidos como pirita, blenda y galena. La oxidación de estos sulfuros conlleva la liberación al medio de metales pesados y elementos tóxicos como el arsénico, además de una elevada acidez.


La zona también presentaba una importante erosión hídrica y eólica debido a que las condiciones de acidez y la presencia de metales pesados impedían el crecimiento de la vegetación, lo que facilitaba la difusión de materiales contaminados a otras zonas, principalmente cauces y suelos cercanos. Esto es un grave riesgo para la salud pública por la posibilidad que existe de respirar partículas finas en suspensión y por la acumulación de los contaminantes en las zonas agrícolas, residenciales y playas.


Raúl Zornoza, uno de los investigadores del grupo de la UPCT, señala que los resultados del proyecto muestran que es posible neutralizar la acidez hasta valores que favorecen la inmovilización de los metales pesados y el desarrollo de la vegetación. Igualmente, destaca que se he reducido en hasta un 95% la disponibilidad de los metales pesados, por lo que el riesgo de disolución en el agua de lluvia y que puedan ser transferidos a otras zonas, así como de absorción por parte de las plantas se ha minimizado.


Mipolare presenta como uno de sus principales puntos fuertes que la regeneración del paisaje y la neutralización de los residuos minerales se ha realizado a través de enmiendas de dos desechos de empresas de la Región, los lodos de las fábricas de mármol de Cehegín y los purines y el estiércol de las granjas porcinas, a los que se les da un valor y un uso sostenible. Estos residuos consiguen mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas y garantizan la inmovilización de los metales pesados, además de permitir el desarrollo de comunidades microbianas que restablecen la vegetación.


Los lodos de mármol, por su composición de carbonato cálcico prácticamente puro y sin elementos tóxicos, contribuyen a neutralizar la acidez e inmovilizar los metales pesados, lo que mejora la estructura del suelo. El purín y el estiércol se emplean como fuentes de materia orgánica y de nutrientes para mejorar la calidad y crear suelo.


Igualmente, se han seleccionado diversas especies de plantas que son tolerantes a las condiciones extremas del suelo y al elevado contenido en metales pesados para restaurar las zonas degradadas por la actividad minera.


Así, con la aplicación de las enmiendas y la plantación de estas especies, se ha creado una cobertura vegetal para que, mediante la acumulación de los metales pesados en las raíces de las plantas o su inmovilización en el suelo próximo a las raíces, se evite el transporte de los contaminantes a las zonas periféricas. Al mismo tiempo, favorecen unas condiciones estables para reducir el riesgo de erosión.


Con esta técnica, denominada fitoestabilización, se pretende mostrar que se pueden generar suelos en terrenos contaminados por residuos mineros que, además, pueden actuar como sumideros de carbono y contribuir así a luchar contra el cambio climático. Las plantas ya han liberado semillas y se ha producido una germinación, por lo que existen individuos de segunda generación en la zona.


Los depósitos de Santa Antonieta y El Gorguel se eligieron porque son los que mejor representan los principales problemas y riesgos asociados a la minería murciana. Los trabajos se iniciaron en Santa Antonieta en 2011, aplicando las enmiendas. En la primavera de 2012, plantaron y sembraron ejemplares de salao ('Atriplex halimus'), jara ('Cistus albidus'), siempreviva ('Helichrysum decumbens'), cerrillo ('Hyparrhenia hirta'), lavanda ('Lavandula dentata'), albardín ('Lygeum spartum'), romero ('Rosmarinus officinalis'), manzanilla yesquera ('Phagnalon saxatile'), mijera ('Piptatherum miliaceum'), olivarda ('Dittrichia viscosa'), siempreviva morada ('Limonium caesium') y grama ('Cynodon dactylon').


En el caso de El Gorguel, la plantación se realizó en diciembre de 2013 con las mismas especies, a excepción de la manzanilla yesquera ('Phagnalon saxatile') y la lavanda ('Lavandula dentata'), que tuvieron una elevada mortandad en Santa Antonieta. Como novedad, se introdujo la cornicabra ('Periploca angustifolia'), una especie que no se había utilizado hasta la fecha en trabajos de regeneración de las tierras mineras, para comprobar su eficacia.


Ocio y turismo


El proyecto no solo busca una rehabilitación ecológica y paisajística de los depósitos de Santa Antonieta y El Gorguel, sino también dar valor a un entorno que forma parte del patrimonio cultural e histórico de la Región; y ganar una zona para la educación ambiental, el ocio y el turismo. Ambos parajes cuentan con senderos y paneles interpretativos para que la gente pueda visitarlos e informarse del patrimonio natural y cultural de la Sierra Minera, que en el pasado se erigió como una de las explotaciones más importantes de hierro, plomo y zinc de toda España. La cartelería también explica los impactos ambientales asociados a la minería, los objetivos del proyecto y las tareas llevadas a cabo para la rehabilitación.


Además, se pueden realizar visitas guiadas a las zonas de actuación, contactando con los investigadores del proyecto en la web http://mipolare.eu/Visita.aspx


El yacimiento de Santa Antonieta se localiza próximo al comienzo de la Rambla del Avenque, al este del Diente la Vieja, que discurre entre las elevaciones de las Colmenas y el Pino, para desembocar en la playa de El Gorguel (a 4 kilómetros de La Unión y a 9,5 kilómetros de Cartagena). En total, tiene una superficie de 14.095 metros cuadrados.


Para poder acceder al depósito minero, se debe tomar la carretera N-332 que une Cartagena con La Unión. Al llegar a la intersección con la N-345, simplemente hay que circular en dirección a Portmán y continuar unos dos kilómetros por esta carretera, donde se encuentra el acceso (en la parte derecha.) Al inicio del camino hacia el depósito, hay colocado un cartel verde que informa sobre la ejecución del proyecto Mipolare en la zona.


El depósito de El Gorguel está en la rambla El Avenque, al norte de la playa de El Gorguel, y cuenta con una superficie de 5.800 metros cuadrados. Para visitarlo, hay que circular por la carretera N-332 y, antes de entrar al núcleo urbano de La Unión (La Esperanza), se debe tomar la carretera N-345 con destino a Portmán. Posteriormente, hay que girar a la derecha por la carretera que conduce al Valle de Escombreras y seguirla hasta tomar el desvío que lleva, por un camino sin asfaltar, a la playa de El Gorguel. El yacimiento, al encontrarse en una zona más transitada, sufrió actos vandálicos que han obligado a reponer algunos de los paneles informativos.


Fuente: La Verdad
© mipolare.eu